dijous, 13 de març del 2014

TETRALIZACIÓN

CAPÍTULO 2

LUZ EN LAS TINIEBLAS

(Lejos de Mannawinard y de las dumas, entre altísimas y escarpadas montañas, se encuentra Keylo está entrenando en el círculo de entrenamiento cuando llega una de las hermanas)
KEYLO: (contrariada) ¿Qué haces aquí? Podía haberte hecho daño. He dicho muchas veces que…
HERMANA: Que no te gusta que te interrumpan cuando entrenas, sí, ya lo sé, Keylo. Pero es importante. La madre Blanca ha dicho que quiere hablan contigo, Keylo. Cuanto antes.
KEYLO: (lade la cabeza, sorprendida) Qué raro, no he oído su llamada…
HERMANA: Eso es porque se encuentra muy débil. Ha tenido una visión. Tara le ha hablado en sueños.
KEYLO: (muy sorprendida) Y ha dicho… que quiere verme.
HERMANA: (asiente) Eso es, Keylo. Por favor, date prisa.
KEYLO: Adelántate tú. Yo tengo que despedirme de los espíritus.
(La hermana se va y Keylo después de despedirse se levanta y abandona el círculo para dirigirse al tiemplo.)
(Entra nerviosa en la habitación de la Madre Blanca)
MADRE BLACA: (silenciosamente) Siéntate, Keylo.
(Keylo obedece)
MADRE BLANCA: Todavía guardo en la memoria la imagen del día en que te recogimos de los Páramos, pequeña Keylo. Eras apenas una niña cuando perdiste a tu familia en un ataque de un grupo de mutantes. Tan pequeña que no puede recordarlo. Te criaste aquí, con nosotras, pero nunca te obligamos a adoptar nuestro credo y nuestra forma de vida. Los elegiste tú, libre y voluntariamente. Sin embargo siempre has tenido problemas para adaptarte.
KEYLO: (extrañada) Pero…
MADRE BLANCA: (hace un gesto para que calle) Tu fe en Tara es fuerte, pero tu sed de aventuras también lo es. Por eso eres nuestra Hermana Guerrera, Keylo. Por eso te aceptaron los espíritus de las montañas como alumna. Y por lo que me dicen, has aprendido bien.
(Recuperando el aliento) Vivimos en una tierra hostil, pero tú has contribuido a que el camino hasta nuestro tiemplo continúes oculto para las criaturas que no son amigas de Tara. Has explorado los Páramos y te has enfrentado a sus habitantes con las manos desnudas. Pero leo en tus ojos que no tienes bastante.
KEYLO: Madre Blanca, yo…
MADRE BLANCA: (con dulzura) No tienes que justificarte hija, tu hora a llegado. Recita el Canto de Mannawinard, hija.
KEYLO: (respira hondo) Fue en los días antiguos, antes de Mannawinard, cuando el hombre, soberbio, destruía la tierra, envenenaba el aire, contaminaba el mar, creyéndose señor y dueño de aquello que debía cuidar…
MADRE BLANCA: (asintiendo) Esta es la historia de nuestro mundo. El Canto de Mannawinard fue compuesto hace muchos años. Por entonces Mannawinard todavía era nuevo e inexplorado. Fue entonces cuando oí por primera vez la llamada de Tara. Fue hace más de doscientos años. Yo era una simple discípula en el Tiemplo de Tara en Mannawinard.
(Keylo desvía su mirada hacia el lienzo de la pared y la Madre Blanca lo advierte y le sonríe)
MADRE BLANCA: Dicen que fue elegido con magia por los primeros moradores de Mannawinard. El templo Primero no fue construido, sin embargo, para que nadie acudiese allí a rezar ni a ofrecer sacrificios a Tara. El Templo fue construido para que algunas personas que escuchaban a Tara con mayor claridad se reunieran y hablasen con ella de una manera más directa y personal.
(Hace una pequeña pausa y observa a Keylo callada)
MADRE BLANCA: (rememorando) Yo elegí la vida del Templo por propia voluntad, igual que tú. Eso fue casi ciento cuarenta años después de la formación de los Páramos. Por entonces el arie de aquel lugar ya podía respirarse, gracias a la acción del enorme pulmón verde de Mannawinard. Pero seguía siendo un sitio en el que no se podía vivir. Hoy se pueden atravesar los Páramos, sin grandes riesgos, pero, aun así, nada o casi nada puede crecer aquí…
KEYLO: (asiente en voz baja) Lo sé.
MADRE BLANCA: Entonces sabrás lo que fue para nosotras tener que establecernos en este lugar, tan lejos de nuestro mundo natural, sin árboles, los animales, la vida de Mannawinard.
KEYLO: (murmurando) Puedo imaginarlo.
MADRE BLANCA: Fue duro, sí, pero los espíritus de las montañas, hijos de Tara, supervivientes de la destrucción urbanita, nos ayudaron, nos protegieron, nos guiaron… y  la fuerza y la magia de Sowilo estaban con nosotras.
(Keylo traga saliva en oír la palabra Sowilo)
MADRE BLANCA: (con voz muy floja) Y así fundamos nuestra pequeña orden; aunque no había sido mi intención redactar un código ni unas normas de conducta, pronto comprendí, que tan lejos de Mannawinard, resultaba difícil escuchar la voz de Tara si no se “afinaba el oído”…
KEYLO: Lo sé, Madre Blanca,
MADRE BLANCA: (dudosa) Me parece que te estoy aburriendo con historias pasadas, hija…
KEYLO: Oh no, Madre Blanca…
MADRE BLANCA: Seguro que sí. Ya habrás escuchado esto alguna otra vez…
KEYLO: (replicando y sintiendo lo que dice) Es nuestro pasado y no debemos olvidarlo.
MADRE BLANCA: Las hermanas nunca salen de las montañas. Keylo, pero tú has ido más allá. Sabes cómo están las cosas ahora. Las dumas se han desarrollado tanto que han alcanzado una tecnología muy superior a la que poseía el ser humano antes de Mannawinard; de vez en cuando el bosque ataca a las dumas, pero, en general, las fronteras se mantienen estables, y los Páramos siguen siendo, igual que hace trescientos años, un abismo entre ambos mundos. Algunos creen que es mejor así, Keylo. Otros piensan que Mannawinard debería acabar de una vez por todas con la amenaza que constituyen las dumas. ¿Qué opinas tú?
KEYLO: (cogida por sorpresa) Yo… no lo sé. Nunca he estado en una duma. No sé si es un lujar tan terrible como dicen. Tampoco sé si tienen poder suficiente como para destruir una selva que ocupa casi toda la superficie seca del planeta. Y a veces me pregunto si no merecen otra oportunidad, si no son simplemente sordos a la voz de Tara y…. no sé… si ellos supieran…
(Keylo suspira y a Madre Blanca la sigue mirando durante unos segundos)
MADRE BLANCA: Lo supieron tiempo atrás, Keylo. Y no quisieron aceptarlo.
(Keylo baja la cabeza)
MADRE BLANCA: Pero puede que la madre Tara esté dispuesta a perdonar. Sabemos los errores de esas enormes ciudades, hija. Conocemos a las criaturas mutantes creadas artificialmente, queremos creer que por error; conocemos sus instintos por dotar la vida e inteligencia a seres hechos de metal; conocemos su forma de jugar con los secretos de la vida y de la muerte. Por esto de que te estoy hablando, Keylo, es peor, porque no lo conocemos, porque es invisible, y porque mientras esté ahí, impedirá que las cosas cambien.
KEYLO: (desorientada) Yo… no comprendo lo que quieres decir, Madre Blanca.
MADRE BLANCA: (con una leve sonrisa) Es muy pronto para que lo comprendas. Sin embargo, has de saber que Tara busca desde el tiempo una solución, y creo que la ha encontrado. He tenido una visión, hija.
(Keylo se reincorpora y mira a la anciana interrogante)
MADRE BLANCA: (sacando un tubo) Tú serás mi mensajera en estos días inciertos, Keylo. Tu misión es llevar esta misiva lejos de este templo, a través de los Páramos…
KEYLO: (exclama alucinada) ¿Adónde?
MADRE BLANCA: Al Templo Primero de Mannawinard, a la Sacerdotista Kea en persona.
KEYLO: (sorprendida) ¡Mannawinard!
MADRE BLANCA: (asintiendo) Sé que es un viaje largo y peligroso, sé que tendrás que atravesar los Páramos, que tal vez te tropieces con los urbanitas, sé que eres una de las más jóvenes de la Orden… pero también sé que no hay nadie tan preparado como tú.
KEYLO: (seriosa) ¿Es importante el mensaje, Madre Blanca?
MADRE BLANCA: (con una serena sonrisa) Es vital para el futura del mundo.
KEYLO: (pálida) Espero estar a la altura de la importancia de la misión, Madre Blanca.
MADRE BLANCA: Estoy convencida que lo estarás, Keylo. Pero no te preocupes; no vas a partir sola.
(La Madre Blanca alza las manos y le da un medallón redondo a Keylo)
MADRE BLANCA: Debes partir. Estaré bien; tus veintitrés hermanas de la orden cuidaran de mí.
(Keylo se arrodilla para recibir la bendición de la Madre Blanca)
KEYLO: No te defraudaré, Madre Blanca.
MADRE BLANCA: Parte sin miedo, hija. Tara estará siempre contigo, pero debes estar atenta y escuchar su voz en tu corazón. No desoigas el mensaje de Tara, Keylo, Porque ella verá con claridad cuando tus sentidos estén perdidos en las tinieblas. Porque Tara, el mundo y tú sois una sola cosa. 

ALFABETO

A-Acero
B-Biobot
C-Caminos
D-Duma
E-Edificación
F-Fuerza
G-Guerrera
H-Hermandad
I-Ilegal
J-Jungla
K-Hacker
L-Libertad
M-Mercenarios
N-Naturaleza
Ñ-Engaño
O-Ordenador
P-Páramos
Q-Querer
R-Robar
S-Sombra
T-Tecnologia
U-Urbanitas
V-Valentía
W-Mannawinard
X-Xenofobia
Y-Yermo
P-Paz,feliz



dilluns, 10 de març del 2014

 YO AUTOR


Hola, me llamo Laura Gallego García y soy una autora española de literatura juvenil, especializada en temática fantástica. Nací en Quarts de Poblet en el 11 de octubre de 1977. Con once años empecé a escribir con una amiga Zodíaccía, un mundo diferente. Años más tarde, con 21 años, mientras estudiaba Filologia Hispànica, escribí mi primera novela publicada que ganó el premio El Vaixell de Vapor. El segundo premio que obtuve de esa misma editorial fue por el libro La leyenda del rey Errant, publicada en 2001. Soy fundadora de la revista universitaria Nádaye, y fui coordinadora de esta revista desde 1997 a 2010. En 2004 empecé mi segunda triologia:  Memórias d’Idhun.

La obra con la que obtuve mayor popularidad fue la triologia Crónicas de la Torre. Mi fama se debe especialmente a las novelas juveniles pero también he publicado obras para público menor como Retorno a la isla Blanca o El cartero de los  sueños. Sus libros han sido traducidos hasta en 15 idiomas.

Actualmente sigo escribiendo libros, la mayor parte de ellos de temática fantástica. Mi trabajo como escritora también incluye a veces firmas, presentaciones, libro-forums, etc. Mi libro favorito es La historia interminable, de Michael Ende. El segundo en el ranking es El último unicornio, de Peter Beagle. Mis clássicos favoritos son Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Mi película favorita es El viaje de Chihiro, y soy muy aficionada a los comics Manga. Uno de mis cantantes favorits es Roxette, y me gustan mucho los videojuegos, en especial toda la saga de Final Fantasy. 

Algunos de mis libros són Alas de fuego (2004), Alba tiene una amiga muy especial (2004), Dos cirios al diablo (2008), Dónde los arboles cantan (2011), El libro de los portales (2013).