diumenge, 11 de maig del 2014

LOS POEMAS DE LOS PERSONAJES


(Los urbanitas han matado a la Madre Blanca y las hermanas)

Como una vela que se apaga

Por última vez ella me habló
Y ahora se que haga lo que haga
El viento ya se la llevó

Sin poder hacer nada
Mis hermanas se han ido
Y ahora estoy desesperada
Por no haber allí estado

Como hermana guerrera
Por ellas debería haber luchado
Su recuerdo es lo que me queda
Pero siempre estaré de su lado

Ahora debo de acabar
Con la misión por la que me fui
Y llegar a Mannawinard
Como a ella le prometí


EL MONÓLOGO DE UN PERSONAJE

¡No, no no! Esto no puede estar pasando, el reloj debe que estar estropeado, no puede estar marcando una cifra tan alta… ¡de radioactividad! Es imposible y extremadamente peligroso. Debo de salir de aquí de inmediato. Tengo que alejarme de esa cosa, o me matará. Oh dios mío, no quiere transformarme en un mutante por lo que más uno quiera, por favor que se abra la puerta, que me despierte de una pesadilla, que todo sea una broma pesada por favor.  ¡Quiero salir! No tengo tiempo no ser cuánto daño en cuanto tiempo puede hacerme pero debo alejarme. Lástima que la puerta esta blindada y mi laser no puede a travesarla…No tengo más remedio, no podré salir de ninguna manera y dudo que lo pueda destruir, seguirá emitiendo radioactividad y yo me habré acercado demasiado. Ni una ventana ni un agujero solo la habitación el objeto y yo.  No puedo hacer nada tendré que quedarme e al suelo agachada lo más lejos posible i esperar... No paro de pensar en la historia de la niña que encontró el objeto radiactivo... no, no debo pensar en eso. Si, me está pasando pero una cosa es segura, prefiero morir antes de ser una mutante.
LECTURA DE UN  CAPÍTULO

dijous, 8 de maig del 2014

REPORTAJE


Tara es la diosa de la compasión y el desapego,  de la protección y sanación del alma. La Diosa Tara existe tanto en el Budismo como en el Hinduismo.
Ella es a quien se llama para superar cualquier tipo de dificultad u obstáculo, sea en la vida material como en la espiritual.

Como diosa hindú…
Tara es la Madre Creadora del amor y la compasión. Tara es un nombre sánscrito cuya raíz Tri significa "hacer alcanzar la otra orilla". El nombre tibetano correspondiente es Dreulma o Drölma.
Las dos formas más conocidas de Tara son la verde y la blanca. La Tara verde protege de los miedos, de los peligros y de los enemigos. La Tara blanca es invocada a menudo para obtener curación y longevidad. 
              
Su leyenda.
La leyenda comienza con la lucha entre los Asuras y los Devas. El Señor Shiva bebió el veneno (halahala) que fue creado del batir del océano, en el proceso se le pone azul la garganta y se gana el epíteto de Nilakantha.Tras terminar la guerra y luego de salvar el mundo, de la destrucción y el caos total,  cae inconsciente bajo el poderoso efecto del veneno que había tragado anteriormente. Tara aparece en escena y toma a Shiva en su regazo delicadamente. Ella le da de beber la leche de sus pechos, contrarrestando el veneno y ayudándolo a recuperarse. Shiva siempre le estará eternamente agradecido, su compasión y el amor marcarán el carácter de esta diosa.





MINIRESUMEN


UNA IMAGEN, MIL PALABRAS 


dilluns, 7 d’abril del 2014

SI FUERA

Si fuera una canción seria IMAGINE, porque habla de cómo sería todo si no hubiese guerras y todos viviésemos juntos y felices.


Si fuera una película seria ELISIUM, porque es una distopía como el libro y hay dos mundos muy distintos, uno con mucha tecnología y otro sin nada.


Si fuera una virtud humana sería la de la VALENTIA por luchar contra otros a muerte, y el de la AMISTAD entre Keylo y Kim.

Si fuera un deporte sería el de DEFENSA PERSONAL, ya que lo necesitan los personajes de la novela para sobrevivir.

Si fuera un DIOS, sería el de la NATURALEZA porque Mannawinard es una parte del libro muy importante.


Si fuera un color seria el VERDE, porque es el color de la natura y es un color que aporta esperanza. 

dijous, 13 de març del 2014

TETRALIZACIÓN

CAPÍTULO 2

LUZ EN LAS TINIEBLAS

(Lejos de Mannawinard y de las dumas, entre altísimas y escarpadas montañas, se encuentra Keylo está entrenando en el círculo de entrenamiento cuando llega una de las hermanas)
KEYLO: (contrariada) ¿Qué haces aquí? Podía haberte hecho daño. He dicho muchas veces que…
HERMANA: Que no te gusta que te interrumpan cuando entrenas, sí, ya lo sé, Keylo. Pero es importante. La madre Blanca ha dicho que quiere hablan contigo, Keylo. Cuanto antes.
KEYLO: (lade la cabeza, sorprendida) Qué raro, no he oído su llamada…
HERMANA: Eso es porque se encuentra muy débil. Ha tenido una visión. Tara le ha hablado en sueños.
KEYLO: (muy sorprendida) Y ha dicho… que quiere verme.
HERMANA: (asiente) Eso es, Keylo. Por favor, date prisa.
KEYLO: Adelántate tú. Yo tengo que despedirme de los espíritus.
(La hermana se va y Keylo después de despedirse se levanta y abandona el círculo para dirigirse al tiemplo.)
(Entra nerviosa en la habitación de la Madre Blanca)
MADRE BLACA: (silenciosamente) Siéntate, Keylo.
(Keylo obedece)
MADRE BLANCA: Todavía guardo en la memoria la imagen del día en que te recogimos de los Páramos, pequeña Keylo. Eras apenas una niña cuando perdiste a tu familia en un ataque de un grupo de mutantes. Tan pequeña que no puede recordarlo. Te criaste aquí, con nosotras, pero nunca te obligamos a adoptar nuestro credo y nuestra forma de vida. Los elegiste tú, libre y voluntariamente. Sin embargo siempre has tenido problemas para adaptarte.
KEYLO: (extrañada) Pero…
MADRE BLANCA: (hace un gesto para que calle) Tu fe en Tara es fuerte, pero tu sed de aventuras también lo es. Por eso eres nuestra Hermana Guerrera, Keylo. Por eso te aceptaron los espíritus de las montañas como alumna. Y por lo que me dicen, has aprendido bien.
(Recuperando el aliento) Vivimos en una tierra hostil, pero tú has contribuido a que el camino hasta nuestro tiemplo continúes oculto para las criaturas que no son amigas de Tara. Has explorado los Páramos y te has enfrentado a sus habitantes con las manos desnudas. Pero leo en tus ojos que no tienes bastante.
KEYLO: Madre Blanca, yo…
MADRE BLANCA: (con dulzura) No tienes que justificarte hija, tu hora a llegado. Recita el Canto de Mannawinard, hija.
KEYLO: (respira hondo) Fue en los días antiguos, antes de Mannawinard, cuando el hombre, soberbio, destruía la tierra, envenenaba el aire, contaminaba el mar, creyéndose señor y dueño de aquello que debía cuidar…
MADRE BLANCA: (asintiendo) Esta es la historia de nuestro mundo. El Canto de Mannawinard fue compuesto hace muchos años. Por entonces Mannawinard todavía era nuevo e inexplorado. Fue entonces cuando oí por primera vez la llamada de Tara. Fue hace más de doscientos años. Yo era una simple discípula en el Tiemplo de Tara en Mannawinard.
(Keylo desvía su mirada hacia el lienzo de la pared y la Madre Blanca lo advierte y le sonríe)
MADRE BLANCA: Dicen que fue elegido con magia por los primeros moradores de Mannawinard. El templo Primero no fue construido, sin embargo, para que nadie acudiese allí a rezar ni a ofrecer sacrificios a Tara. El Templo fue construido para que algunas personas que escuchaban a Tara con mayor claridad se reunieran y hablasen con ella de una manera más directa y personal.
(Hace una pequeña pausa y observa a Keylo callada)
MADRE BLANCA: (rememorando) Yo elegí la vida del Templo por propia voluntad, igual que tú. Eso fue casi ciento cuarenta años después de la formación de los Páramos. Por entonces el arie de aquel lugar ya podía respirarse, gracias a la acción del enorme pulmón verde de Mannawinard. Pero seguía siendo un sitio en el que no se podía vivir. Hoy se pueden atravesar los Páramos, sin grandes riesgos, pero, aun así, nada o casi nada puede crecer aquí…
KEYLO: (asiente en voz baja) Lo sé.
MADRE BLANCA: Entonces sabrás lo que fue para nosotras tener que establecernos en este lugar, tan lejos de nuestro mundo natural, sin árboles, los animales, la vida de Mannawinard.
KEYLO: (murmurando) Puedo imaginarlo.
MADRE BLANCA: Fue duro, sí, pero los espíritus de las montañas, hijos de Tara, supervivientes de la destrucción urbanita, nos ayudaron, nos protegieron, nos guiaron… y  la fuerza y la magia de Sowilo estaban con nosotras.
(Keylo traga saliva en oír la palabra Sowilo)
MADRE BLANCA: (con voz muy floja) Y así fundamos nuestra pequeña orden; aunque no había sido mi intención redactar un código ni unas normas de conducta, pronto comprendí, que tan lejos de Mannawinard, resultaba difícil escuchar la voz de Tara si no se “afinaba el oído”…
KEYLO: Lo sé, Madre Blanca,
MADRE BLANCA: (dudosa) Me parece que te estoy aburriendo con historias pasadas, hija…
KEYLO: Oh no, Madre Blanca…
MADRE BLANCA: Seguro que sí. Ya habrás escuchado esto alguna otra vez…
KEYLO: (replicando y sintiendo lo que dice) Es nuestro pasado y no debemos olvidarlo.
MADRE BLANCA: Las hermanas nunca salen de las montañas. Keylo, pero tú has ido más allá. Sabes cómo están las cosas ahora. Las dumas se han desarrollado tanto que han alcanzado una tecnología muy superior a la que poseía el ser humano antes de Mannawinard; de vez en cuando el bosque ataca a las dumas, pero, en general, las fronteras se mantienen estables, y los Páramos siguen siendo, igual que hace trescientos años, un abismo entre ambos mundos. Algunos creen que es mejor así, Keylo. Otros piensan que Mannawinard debería acabar de una vez por todas con la amenaza que constituyen las dumas. ¿Qué opinas tú?
KEYLO: (cogida por sorpresa) Yo… no lo sé. Nunca he estado en una duma. No sé si es un lujar tan terrible como dicen. Tampoco sé si tienen poder suficiente como para destruir una selva que ocupa casi toda la superficie seca del planeta. Y a veces me pregunto si no merecen otra oportunidad, si no son simplemente sordos a la voz de Tara y…. no sé… si ellos supieran…
(Keylo suspira y a Madre Blanca la sigue mirando durante unos segundos)
MADRE BLANCA: Lo supieron tiempo atrás, Keylo. Y no quisieron aceptarlo.
(Keylo baja la cabeza)
MADRE BLANCA: Pero puede que la madre Tara esté dispuesta a perdonar. Sabemos los errores de esas enormes ciudades, hija. Conocemos a las criaturas mutantes creadas artificialmente, queremos creer que por error; conocemos sus instintos por dotar la vida e inteligencia a seres hechos de metal; conocemos su forma de jugar con los secretos de la vida y de la muerte. Por esto de que te estoy hablando, Keylo, es peor, porque no lo conocemos, porque es invisible, y porque mientras esté ahí, impedirá que las cosas cambien.
KEYLO: (desorientada) Yo… no comprendo lo que quieres decir, Madre Blanca.
MADRE BLANCA: (con una leve sonrisa) Es muy pronto para que lo comprendas. Sin embargo, has de saber que Tara busca desde el tiempo una solución, y creo que la ha encontrado. He tenido una visión, hija.
(Keylo se reincorpora y mira a la anciana interrogante)
MADRE BLANCA: (sacando un tubo) Tú serás mi mensajera en estos días inciertos, Keylo. Tu misión es llevar esta misiva lejos de este templo, a través de los Páramos…
KEYLO: (exclama alucinada) ¿Adónde?
MADRE BLANCA: Al Templo Primero de Mannawinard, a la Sacerdotista Kea en persona.
KEYLO: (sorprendida) ¡Mannawinard!
MADRE BLANCA: (asintiendo) Sé que es un viaje largo y peligroso, sé que tendrás que atravesar los Páramos, que tal vez te tropieces con los urbanitas, sé que eres una de las más jóvenes de la Orden… pero también sé que no hay nadie tan preparado como tú.
KEYLO: (seriosa) ¿Es importante el mensaje, Madre Blanca?
MADRE BLANCA: (con una serena sonrisa) Es vital para el futura del mundo.
KEYLO: (pálida) Espero estar a la altura de la importancia de la misión, Madre Blanca.
MADRE BLANCA: Estoy convencida que lo estarás, Keylo. Pero no te preocupes; no vas a partir sola.
(La Madre Blanca alza las manos y le da un medallón redondo a Keylo)
MADRE BLANCA: Debes partir. Estaré bien; tus veintitrés hermanas de la orden cuidaran de mí.
(Keylo se arrodilla para recibir la bendición de la Madre Blanca)
KEYLO: No te defraudaré, Madre Blanca.
MADRE BLANCA: Parte sin miedo, hija. Tara estará siempre contigo, pero debes estar atenta y escuchar su voz en tu corazón. No desoigas el mensaje de Tara, Keylo, Porque ella verá con claridad cuando tus sentidos estén perdidos en las tinieblas. Porque Tara, el mundo y tú sois una sola cosa. 

ALFABETO

A-Acero
B-Biobot
C-Caminos
D-Duma
E-Edificación
F-Fuerza
G-Guerrera
H-Hermandad
I-Ilegal
J-Jungla
K-Hacker
L-Libertad
M-Mercenarios
N-Naturaleza
Ñ-Engaño
O-Ordenador
P-Páramos
Q-Querer
R-Robar
S-Sombra
T-Tecnologia
U-Urbanitas
V-Valentía
W-Mannawinard
X-Xenofobia
Y-Yermo
P-Paz,feliz



dilluns, 10 de març del 2014

 YO AUTOR


Hola, me llamo Laura Gallego García y soy una autora española de literatura juvenil, especializada en temática fantástica. Nací en Quarts de Poblet en el 11 de octubre de 1977. Con once años empecé a escribir con una amiga Zodíaccía, un mundo diferente. Años más tarde, con 21 años, mientras estudiaba Filologia Hispànica, escribí mi primera novela publicada que ganó el premio El Vaixell de Vapor. El segundo premio que obtuve de esa misma editorial fue por el libro La leyenda del rey Errant, publicada en 2001. Soy fundadora de la revista universitaria Nádaye, y fui coordinadora de esta revista desde 1997 a 2010. En 2004 empecé mi segunda triologia:  Memórias d’Idhun.

La obra con la que obtuve mayor popularidad fue la triologia Crónicas de la Torre. Mi fama se debe especialmente a las novelas juveniles pero también he publicado obras para público menor como Retorno a la isla Blanca o El cartero de los  sueños. Sus libros han sido traducidos hasta en 15 idiomas.

Actualmente sigo escribiendo libros, la mayor parte de ellos de temática fantástica. Mi trabajo como escritora también incluye a veces firmas, presentaciones, libro-forums, etc. Mi libro favorito es La historia interminable, de Michael Ende. El segundo en el ranking es El último unicornio, de Peter Beagle. Mis clássicos favoritos son Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Mi película favorita es El viaje de Chihiro, y soy muy aficionada a los comics Manga. Uno de mis cantantes favorits es Roxette, y me gustan mucho los videojuegos, en especial toda la saga de Final Fantasy. 

Algunos de mis libros són Alas de fuego (2004), Alba tiene una amiga muy especial (2004), Dos cirios al diablo (2008), Dónde los arboles cantan (2011), El libro de los portales (2013). 

dilluns, 17 de febrer del 2014

5 SENTIDOS


Con el tacto sentimos en la portada una superficie lisa. Por dentro las paginas sentimos el papel un poco áspero y las páginas muy poco gruesas. Yo sentiría el metal de los edificios y armas, la arena y tierra de los Páramos y podría sentir la humedad de la vegetación. 

Con la vista, vemos una portada con fondo blanco y una mano de robot aguantando una flor amarilla. Detrás del libro, vemos otra flor amarilla y un mini resumen del libro junto con un pequeño texto que dice los libros y premios de la autora. En general podemos ver un libro de tamaño normal y no muy grueso con una letra de un tamaño  no muy pequeño. Al ver la portada me sugiere un libro bonito,  que habla del futuro debido a la diferencia de los elementos de la portada. Al verlo vería una parte del mundo muy cambiada por la tecnología como duma Errants  y otra muy en sus orígenes como el lujar donde residen Las Hijas de Tara. 

Con el olfato, en las páginas podemos sentir el olor a libro y a papel. Al olerlo, me trasmite tranquilidad y sentiría mal olor en las afueras de las dumas donde van a parar todos los errores de los experimentos hechos en el centro y por otra parte, olor a frescura y humedad de la naturaleza de Mannawanard.  

Con el oído, sentimos el sonido de las páginas al pasar, en bastantes ocasiones silencio y seguramente nuestra respiración. Al oírlo, sentiría en algunos momentos  mucho ruido de construcción de las dumas, en otros, pequeños sonidos de lugares solitarios, y en algunos momentos sonidos de animales y vegetación al moverse de Manawanard.

Con el gusto, si probamos el papel, sentimos un gusto insípido. Al probarlo le encontraría mucha variedad de gustos diferentes, algunos agradables como el agua cristalina que se encuentra en el bosque y otros desagradables debido a los experimentos fallidos hechos en las dumas con la comida.




dilluns, 27 de gener del 2014

  BUSCAR LO OLVIDADO
Kurt caminaba por un terreno yermo y baldío, envuelto en húmedas nieblas fantasmales que se cerraban sobre él y se adherían a su piel como si se tratase de manos espectrales que intentaban atraparlo con sus dedos ganchudos y pegajosos. Andaba encorvado, con dificultad casi arrastrándose, con sus últimas fuerzas. No recordaba nada y había perdido la noción del tiempo, pero su instinto le decía que no debía parar. Cuando ya creía que llegaba su final sintió unos perros e intentó seguir el sonido. Al cabo de unos minutos eternos, llegó aquel lugar. Solo pudo ver una casa en medio de la nada que se desplomó.
Los días siguientes fue abriendo y cerrando los ojos. Alguien lo cuidaba. Al cabo de una semana consiguió despertar al fin y saber que había llegado una noche a una masía en una montaña. Los amos de la casa, lo vieron, lo recogieron y cuidaron. Kurt, sin embargo, seguía sin recordar nada.
Se puso a trabajar en la masía mientras se recuperaba para poder tener un techo y comida. Iban pasando los días e iba recordando algunas cosas. Primero fueron imágenes que le venían a la cabeza al ver algunos objetos o sentir una olor. Kurt prestaba mucha atención y iba empezando a atar cabos.


Hasta que una mañana decidió irse y buscar su verdadero lugar. Así fue como aquel día preparó lo necesario y se fue. Estuvo viajando mucho hasta que sus recuerdos le llevaron a una ciudad en la que reconoció la casa que salía en sueños en una foto de una inmobiliaria. Después de preguntar mucho logró saber que la familia que había vivido allí se había mudado.
Semanas después, encontró la casa y reconoció la familia de sus sueños. Su mujer e hijos se alegraron muchísimo de verlo. Lo habían dado por perdido hacia ya 3 meses cuando en un viaje de trabajo lo habían secuestrado. A pesar que haber llegado a casa. Kurt no logró recuperarse pero se quedó con ellos hasta su final.